

Ucrania, Rusia y el mapa que podría cambiar tras la reunión Trump–Putin

La atención internacional se centra en la reunión que Donald Trump y Vladimir Putin mantendrán este viernes en Alaska, en medio de especulaciones sobre un posible cambio en el mapa de Ucrania.
Desde 2014, Rusia ha reclamado y ocupado amplias zonas del país vecino. El primer paso fue la anexión de Crimea, llevada a cabo en pocos meses y prácticamente sin combates. Poco después, Moscú respaldó un movimiento separatista en la región oriental del Donbás, concretamente en las provincias de Donetsk y Lugansk.
La guerra en esta zona se prolongó durante ocho años, dejando miles de muertos y un conflicto congelado que siguió marcando la política europea y las relaciones entre Rusia y Occidente. Ahora, con la posibilidad de que la cumbre derive en acuerdos territoriales, se reavivan las preocupaciones sobre una eventual alteración forzosa de fronteras en pleno siglo XXI.
Cualquier decisión que surja de las conversaciones podría redefinir no solo el futuro de Ucrania, sino también el equilibrio de poder en Europa del Este, con implicaciones para la seguridad y la diplomacia global.





