

Israel ataca posiciones hutíes en la capital de Yemen

Israel lanzó una nueva ofensiva aérea contra Saná, la capital controlada por los rebeldes hutíes en Yemen. La acción fue en respuesta al reciente lanzamiento de un misil balístico con submuniciones hacia Israel, un escalamiento significativo en el conflicto regional. Según autoridades de salud hutíes, el ataque causó al menos seis muertos y 86 heridos, incluidos niños y mujeres. Reuters reportó 86 heridos, mientras que AP News elevó la cifra a 102 personas entre fallecidos y lesionados.
Los objetivos identificados por medios internacionales incluyen infraestructura crítica como una instalación militar cerca del palacio presidencial, centrales eléctricas y un depósito de combustible.
El ataque israelí se efectuó luego de que los hutíes enviaran un misil armado con submuniciones hacia Israel —presuntamente el primero de ese tipo desde 2023— el cual fue lanzado hacia el Aeropuerto Ben Gurion sin causar daños aparentes.
Desde el inicio del conflicto en Gaza, los hutíes han intensificado sus ataques contra Israel y la navegación en el Mar Rojo, buscando expresar su solidaridad con los palestinos. En reciprocidad, Israel ha realizado desde mayo de 2025 varios bombardeos contra Yemen y sus puertos controlados por los hutíes. Esto forma parte de una dinámica de ataque y represalia prolongada entre ambas fuerzas.
Consecuencias y mirada futura
El ataque representa una escalada relevante que podría profundizar aún más el conflicto en la región, especialmente si los hutíes deciden intensificar sus ataques marítimos y con misiles hacia intereses israelíes.
Este episodio refuerza la idea de una confrontación indirecta entre actores estatales e insurgentes en el Medio Oriente, con Yemen como uno de sus frentes activos. La continuidad de esta confrontación tendrá implicaciones directas sobre la seguridad en el Mar Rojo, los suministros de energía y la estabilidad en la región, en medio de operaciones militares en Gaza y tensiones geopolíticas a nivel global.





