


El 13 de septiembre de 2025, la tradicional noche mexicana en Las Vegas tuvo un giro inesperado. Terence Crawford derrotó a Saúl “Canelo” Álvarez por decisión unánime en el Allegiant Stadium, apagando la celebración que miles de aficionados esperaban en vísperas del Día de la Independencia.
Desde el inicio, Crawford mostró buen control y habilidades. Con precisión y estrategia neutralizó los intentos de Canelo por imponer su presión habitual. Aunque no hubo nocaut, las tarjetas dejaron claro que el estadounidense dominó de principio a fin.
Canelo reconoció la superioridad de su rival con humildad, recordando que su legado no depende de una sola pelea. Sin embargo, la derrota tiene un fuerte peso simbólico: en una fecha que suele ser sinónimo de gloria mexicana, el triunfo fue para Crawford, quien se consolida como uno de los mejores libra por libra del mundo.
Más allá del resultado, la velada en Las Vegas reafirma una verdad del boxeo: la grandeza se demuestra tanto en la victoria como en la forma de enfrentar la derrota.





